Cristina Ferrer García: «Mi retirada estaba cerca, pero no así. Quiero estar en Tokio»

Cristina Ferrer García: «Mi retirada estaba cerca, pero no así. Quiero estar en Tokio»

La karateca ibicenca Cristina Ferrer no quiere que «una pandemia mundial» precipite su despedida de los tatamis y afirma que seguirá luchando por clasificarse para los Juegos en 2021

La suspensión hasta el mes de septiembre de las competiciones nacionales e internacionales de kárate por la pandemia del Covid-19 no va a adelantar la retirada de la ibicenca Cristina Ferrer García. Más bien, al contrario.

La gran competidora de Sant Antoni, una de las máximas exponentes del deporte ibicenco en la última década, afronta con evidente inquietud una crisis sanitaria que ya le ha impedido participar en el Campeonato de Europa de kárate, previsto para finales de marzo en Bakú (Azerbaiyán), y que también ha aplazado el Preolímpico de mayo en París, el último torneo selectivo para los Juegos de Tokio. Sin embargo, la pandemia del coronavirus ha obligado a posponer la cita olímpica a 2021, lo que supone un nuevo desafío en la trayectoria de la ibicenca.

«Ahora estamos sin rumbo fijo en el tema deportivo. Mi retirada estaba cerca, pero no me voy a retirar así. Voy a continuar para hacerlo bien y voy a intentar estar en Tokio, ahora que las Olimpiadas son en 2021. Quiero dejarlo porque yo lo decida, no por una pandemia mundial», asegura Ferrer, representante de la selección española en -61 kilogramos.

La medallista internacional, que el próximo día 12 cumplirá 32 años, quiere cerrar su ciclo en la élite del kárate internacional disputando un último Mundial absoluto y peleando por estar en Tokio el año que viene. Razones, no le faltan. A sus múltiples títulos nacionales suma ocho medallas en el circuito mundial, dos oros por equipos y otros tantos bronces europeos así como una plata y un bronce por equipos en el Mundial.

Positiva en su confinamiento


Mientras tanto, la deportista de Sant Antoni sobrelleva con optimismo el confinamiento junto a su pareja, «entrenando, recuperando lesiones, estudiando un poquito y cogiendo energía». «Por suerte vivo en una casa de campo, que aunque no es muy grande tiene jardín y patio. Veo las montañas al levantarme, osea que no es lo mismo que estar en un piso», valora la karateca en conversación telefónica.

Ferrer lleva «bien» el aislamiento, «sin ansiedad ni nada», pero por el momento «entrenando sin objetivo claro porque hasta septiembre está paralizada la actividad de la federación española y mundial», explica. Aunque está más que habituada a recorrer el planeta con la selección española, ahora está «haciendo lo que toca, que es no salir de casa», y aprovechando para «hacer cosas que antes no hacía».

Para mantener el estado de forma, la karateca pitiusa cuenta con el asesoramiento del preparador físico de la Real Federación Española de Kárate (RFEK), donde «se preocupan por el bienestar» de los deportistas y les «mantienen informados en todo momento», según aclara la portmanyina.

Como licenciada en INEF y entrenadora desde hace años de esta disciplina marcial, la integrante del club Samyd tiene claro su método de trabajo en casa. Y para mayor fortuna, puede practicar la modalidad de combate junto a su pareja, Daniel Pérez, que es también entrenador de kárate.

diariodeibiza

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