La Unión de Federaciones Españolas de Deportes de Combate, en lucha

Los deportes de combate se enfrentan al coronavirus

Una de ellas es la de karate, que preside Antonio Moreno Marqueño: “Ha sido una novedad muy importante que nos hayamos unido”

Por lo general, un combate deportivo implica contacto físico con otra persona o bien con algún objeto, algo que dadas las circunstancias actuales con la pandemia mundial por el coronavirus supone un problema.

Es por ello que no queda más remedio que buscar soluciones, motivo por el cual hasta siete disciplinas se han unido para plantear sus preocupaciones a los organismos pertinentes de cara a un futuro inmediato.

Una de ellas es la de karate, que preside Antonio Moreno Marqueño: “Ha sido una novedad muy importante que nos hayamos unido. Nunca antes habíamos estado juntos y creo que hay más cosas que nos unen de las que nos separan”.

“Las siete disciplinas de deportes de combate que nos hemos juntado estamos trabajando en tema de reuniones con la Secretaria de Estado, con ADESP y viendo las particularidades de nuestros deportes, que no tienen nada que ver con otros. Nuestros deportes se miden por combates, no por marcas. Por eso son distintos al resto del colectivo nacional de deportes”, explica a EFE.

De todas ellas, la suya puede ser de las menos afectadas: “Yo creo que no va a cambiar la dinámica del deporte. Vamos a seguir haciendo nuestras competiciones de kata y kumite. Kata no tiene contacto y kumite sí, pero es un combate a media o larga distancia. Pondremos los medios necesarios”.

“Además nuestras actividades, como los Campeonatos de España y algunas ligas nacionales, los haremos a principios de octubre con lo cual yo creo que a partir de esas fechas tendremos un pequeño respiro y pondremos todos los medios sanitarios que nos exija el Gobierno para poder realizar nuestros eventos”, añade.

No puede decir lo mismo, por desgracia, Javier Iglesias. En la lucha el roce es mayor y su mandatario federativo es consciente de ello: “Se está viendo ya la ventana pero no el final. Mientras no haya vacuna o una certificación de que no hay contagio somos de los deportes que más posibilidades tienen de contagiar. Estamos preocupados de que los padres tengan miedo de llevar a sus hijos a los clubes y a las escuelas deportivas”.

“Ahora, en principio, las limitaciones son de espacio pero en la segunda o tercera fase iniciaríamos el contacto con precauciones. Hablo de alto rendimiento. Se contemplaría que uno empezase a entrenar con su misma pareja y esas parejas se mantuvieran para que si hay algún contagio esté muy localizado”, comenta.

En este sentido, cree que una buena solución serían los tests para controlar cómo está la gente: “Hay miedo a que haya una generación perdida de luchadores. Ahora mismo sales a la calle y respiras miedo, vas a cruzar y la gente se aparta cinco metros”.

“Es lo normal tomar precauciones pero se percibe cierto miedo. ¿Ese padre mañana va a llevar a su hijo a las clases extraescolares para hacer un deporte de contacto? Si sigue la situación como está, desde luego que no. Trataremos desde las federaciones de dar una educación y plantear unas pautas de salud y bienestar”, afirma.



Esa falta de adeptos no amenaza a las capas más altas, pero sí a los clubes y gimnasios. También en el caso del karate: “Va a ser un palo muy difícil. Económicamente nuestros clubes van a salir muy dañados. Ya en la crisis del 2008 se calcula que un 23% de los clubes deportivos desaparecieron y creo que esta también nos va a afectar bastante”.

“Espero que podamos recuperar lo máximo posible y que las medidas sanitarias que pongamos las puedan cumplir la mayoría, si no todos. La crisis va a ser muy grande y estoy luchando mucho para que nuestros clubes puedan abrir sus puertas lo antes posible con las medidas de sanidad pertinentes. Pero que vuelvan al trabajo porque si no esto podría ser un desastre”, dice Moreno Marqueño.

El objetivo, a fin de cuentas, es que nadie que quiera practicar este deporte se quede sin hacerlo. Aunque haya que echar una mano a algunas familias más afectadas. Todo sea por mantener el nivel de un arte marcial que, como no puede ser de otra manera, no pierde de vista los Juegos Olímpicos.

No serán además en este caso unos cualquiera ya que quizás sean los primeros y los únicos de los que puedan disfrutar los karatekas: “Sería un desastre total para el karate que no estuviéramos en los Juegos Olímpicos del 2021. No me lo puedo ni imaginar con lo que no quiero ni hacer balance ni meter nada de eso en mi cabeza. Mi cabeza está ahora mismo centrada en un objetivo, que es el 2021. Lo dejaremos así estar”.

Más asentado en las citas olímpicas está el taekwondo, donde Jesús Tortosa es ahora mismo una de las referencias españolas: “A día de hoy no es viable ningún tipo de deporte porque en la mayoría hay contacto físico. Por ejemplo, en una carrera de atletismo o de natación estás muy cerca del rival. De aquí a un año esperemos que salga una vacuna y que, si no es así, los dirigentes del mundo del taekwondo sepan adaptar el deporte a las circunstancias”.

Tampoco se plantea unos Juegos sin deportes de combate Javier Iglesias: “En ese caso yo creo que cancelarían los Juegos. Si quitas la lucha porque hay más contacto… ¿el balonmano no lo tiene? ¿el fútbol? ¿el baloncesto? Habría que quitar muchas modalidades, porque a más o menos contacto el riesgo está ahí. En unos habrá más y en otros menos, pero va a estar ahí”.

En este panorama, lo único que pueden hacer los deportistas es trabajar como si nada, de la mejor manera posible: “Nosotros sí o sí necesitamos una persona para hacer sparring, para que sea nuestro ayudante. Tanto para aguantarnos las manoplas como para luego hacer combate”.

“Ahora cada uno está en su casa adaptándose a la situación como puede. Alguno le pega a los muñecos para entrenar, alguno le pide ayuda a algún familiar… Estamos sobre todo centrándonos en la preparación física para no perder el tono muscular pero esto una vez que pase habrá que ver qué hacemos para recuperar la normalidad”, agrega el taekwondista.

Se trata pues, en definitiva de una pelea contra los elementos donde el mejor arma es la paciencia y la constancia: “Hay mucha incertidumbre. Pero dentro de lo que cabe estamos tranquilos por el hecho de que los Juegos son de aquí a un año”.

“Para nosotros el deporte es lo más importante, fundamental. Pero ahora por encima del deporte está la salud. Si hay que sacrificarse por el bien de toda la sociedad y que se recupere la normalidad lo antes posible, lo haremos”, finaliza Tortosa.

andaluciainformacion

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

9 − 8 =